Durante la vida útil de sus estanterías éstas se ven sometidas a circunstancias y modificaciones (deterioros, reemplazos, sustituciones, alteraciones de la configuración, traslados, accidentes, etc.) que pueden alterar sustancialmente las prestaciones de las mismas.
Es entonces cuando se hace necesaria su revisión y actualización para poder garantizar los estándares de seguridad requeridos.
La validación para su uso de una estantería es la autorización por persona competente para el uso seguro del equipo de almacenaje tras la verificación del cumplimiento de las validaciones parciales técnica, de montaje y documental, además de la correspondiente Inspección Técnica de Estanterías anual realizada por un experto cuando el equipo de almacenaje tenga más de un año de antigüedad.
Una empresa usuaria u operadora del sistema de almacenaje es la responsable de mantener los equipos de almacenaje y estanterías validados para su uso tanto si el equipamiento es nuevo o es usado. Para ello, ha de disponer de los certificados siguientes:
En el caso de instalaciones nuevas (menos de un año) estas validaciones parciales las ha de suministrar el proveedor de la estantería.
La pregunta que cabe plantearse es: ¿Están nuestras estanterías validadas para su uso?
A partir del año de antigüedad del sistema de almacenaje se requiere además la realización de inspecciones por expertos (ITE®) para verificar el estado de las estanterías, identificar daños y valorar si se siguen manteniendo vigentes las validaciones parciales anteriores.
Se debe asegurar que los certificados de validación e inspección del equipamiento de almacenaje solicitado para que sea validado para su uso, han de estar emitidos y firmados por persona competente y experta, con el objeto de velar por la seguridad de los trabajadores.
Es la verificación por una persona competente de la capacidad de carga conforme al estado actual de la técnica y la normativa vigente en el momento de la validación para el uso seguro del equipo de almacenaje, expidiendo el certificado correspondiente, independientemente de cuál haya sido la técnica y la normativa especificada en el diseño inicial del equipo.
Se trata de una certificación por personal competente tras la finalización del montaje confirmando que el trabajo se ha llevado a cabo conforme a la normativa especificada en el diseño y el manual de instrucciones del proveedor para el uso seguro del equipo de almacenaje.
Es una certificación por personal competente de la existencia de la documentación necesaria (proyectos, planos, placas de características, manual de instrucciones del proveedor, manual de montaje del proveedor, etc.) así como la requerida en la normativa específica que sea de aplicación para el uso seguro del equipo de almacenaje.